jueves, 14 de abril de 2011

RUMOR: (A CONGREGARSE OTRA VEZ !!!) VUELVE EL PADRE BADOGLIO DURÁN A EL TOCUYO

Las protestas en la vía publica se han hecho algo normal en el estado Lara, como en el resto de Venezuela, por parte de comunidades que reclaman de las autoridades servicios públicos, la mayoría de las veces agua, como en varias oportunidades lo han hecho vecinos de El Eneal, en el municipio Crespo.

Este miércoles un grupo salió a la calle, pero no a pedir agua, cloacas, seguridad, asfaltado o alumbrado público sino se deje sin efecto la decisión tomada por la Curia, u oficina del arzobispo, de trasladar al sacerdote Badoglio Durán a otra parroquia.

Mujeres y hombres, portando pancartas, se congregaron desde las primeras horas de la mañana frente a la casa parroquial para expresar públicamente su solidaridad al padre Badoglio, a quien agradecen cerca de cuatro años su servicio pastoral.

Luego, varias de las damas se trasladaron hasta la calle principal de El Eneal y se dedicaron a colocar en los vidrios de los vehículos leyendas pidiendo la permanencia del sacerdote en la parroquia.

Conductores y pasajeros de los mismos, conocedores de la labor del padre Badoglio, mostraban su apoyo a la campaña pues consideran que su traslado dejará un vacío entre la comunidad difícil de rellenar.

"No queremos el traslado del padre Badoglio". "El padre Badoglio pertenece a El Eneal". "A Badoglio aún le falta mucho por hacer en El Eneal", se leía en algunas de las pancartas que portaban los manifestantes mientras, con un equipo de sonido, el profesor Baltazar Amaro explicaba a quienes pasaban por el lugar las razones de la protesta.

Mayela Giménez, Josefina de Urdaneta, Miriam de Rodríguez y Fabiola Giménez, cuatro de las organizadoras de la manifestación, explicaron que Badoglio fue designado párroco de Nuestra Señora de la Asunción, de El Eneal, por un período de seis años, pero, sorpresivamente, esta semana llegó la notificación de que sería trasladado a otra parroquia, al parecer en El Tocuyo.

Señalaron que esa remoción le impediría cumplir algunos de sus proyectos pendientes, como la ampliación de la iglesia, ya insuficiente para la creciente feligresía, construcción de la sala parroquial y cancelación de la deuda pendiente por la rehabilitación de la camioneta de la parroquia, entre otros. 

Los parroquianos estaban dispuestos a trasladarse a Barquisimeto, reunirse con el arzobispo y entregarles una carta explicativa de las razones por las cuales no desean que el padre Badoglio sea trasladado a otro lugar.